Es muy posible que el título del artículo parezca una expresión escatológica y sin duda lo es y al mismo tiempo no lo es, todo depende del escenario en el cual se utilice… lo invito a descubrir algunos de esos escenarios.

Existen al menos dos teorías, aquí sólo haremos referencia a una de ellas; todo empieza con la creencia que desear buena suerte en el teatro genera mala suerte, por tanto para descartar esa posibilidad se utilizó otra vía que con el tiempo se convertiría en la más extendida. La misma tiene su origen en los siglos XVII y XVIII cuando para ir al teatro a ver el montaje de una obra, el público asistía en sus carruajes tirados por caballos, en consecuencia a mayor número de coches, mayor era la cantidad de excremento de caballo y por ende mayores las ganancias para actores y empresarios.

De esta forma queda claro que ¡Mucha mierda! implicaba obras a casa llena, mucho dinero y mucha suerte. Con el paso del tiempo el caballo y los carruajes no perdieron vigencia, al contrario, eran el medio de transporte preferido. De esta forma crecieron las ciudades y los pueblos cercanos a ellas y todos viajaban a caballo o en coches tirados por caballos y el excremento de este noble animal se podía encontrar por doquier en los caminos y sitios en los cuales el animal tenía que esperar a sus dueños.

Por esta razón, la población de las ciudades y pueblos grandes manifestaban su descontento debido a la gran cantidad de excremento que quedaba en las calles y caminos razón por la cual, se consideraba que eran focos de contaminación y este malestar no dejó de crecer hasta la aparición, de los primeros autos con motor de combustión interna.

Nace la opción verde

Muy pronto los autos de motor ganan nuevos adeptos, pues este nivel medio de transporte era limpio, no dejaba excrementos a su paso, tampoco lo hacía cuando quedaba estacionado en un sitio aguardando a su propietario, como resultado de lo anterior surgió la creencia que este revolucionario medio de transporte era una alternativa mucho menos contaminante y menos dañina para el medio ambiente. Era la opción verde.

En resumen, todo depende del cristal con el cual se vea el mundo. Hoy en día, la alternativa verde siguen siendo los autos, si, los autos eléctricos. Y al igual que en momentos pasados, cuando dejamos atrás la era del caballo, nos tocará desinstalar la industria de los autos con motor de combustión interna, por una industria de automóviles más limpia y sustentable. Y tendremos que usar la expresión ¡Mucha mierda! para desearnos suerte en la transición y por la gran cantidad de ella que hemos colocado en el aire que respiramos.