Leer una tira cómica es dedicarle un tiempo a la diversión y al esparcimiento. Además, una gran cantidad de ellas son un reflejo, una instantánea del momento que vive la sociedad. Esa es la razón que explica cómo y porqué nuestros personajes favoritos hacen uso de las cosas cotidianas de la vida, una de ellas son los autos. O dicho de otra forma, de qué otra manera se podrían trasladar para llevar adelante sus fantásticas aventuras.

Ese es el caso específico de Las Aventuras de Tintín, ¿la recuerdan?. Esta tira cómica escrita por el belga Georges Remi, mejor conocido como (Hergé) hizo su aparición en 1930. Con el transcurrir de los años llegaría a transformarse en una tira cómica que marcaría la pauta y dejaría su influencia en el mundo juvenil del siglo XX. Tanto que Steven Spielberg produjo un film animado en 3d llamado El secreto del unicornio.

Recorriendo la historia de los autos con Tintín

Ford modelo T

Durante los 46 años en los cuales se publicaron las aventuras de Tintín, hizo uso de diversos modelos de autos. El primero que queremos destacar es el Ford modelo T, el cual dio inicio a la producción en serie, gracias a la creación de la línea de montaje. Por ser un auto producido a gran escala tuvo un precio económico, que lo hizo accesible al público norteamericano.

Este Ford modelo T apareció dibujado por Hergé en el libro “Tíntin en el Congo”. No queremos dejar de mencionar que el propio Hergé, era propietario de un Ford Modelo T.


Citroën 5 CV (1922)

Dos datos curiosos sobre este auto en particular son los siguientes; de acuerdo al marketing de la época era un auto para el mercado femenino. Y dos, fue el primer auto que usó las cadenas de montaje, es decir, se produjo en serie.

¿Quieres saber porqué se conoció El Citroën 5 CV como, “Petit Citron” (pequeño limón en castellano) o “Cul de Poulet” (culo de pollo)? Por su color amarillo que muy pronto le hizó ganar esos dos apodos.

El  Citroën 5 CV aparece en “Tintín en el país del oro negro” publicado en 1950.



Amilcar CGSS (1927)

A nivel histórico, Amilcar fue un fabricante francés que se dedicó a la producción de coches livianos para las competencias entre 1921 y 1939. Sus fundadores fueron Joseph Lamy y Émile Akar y de la mezcla de sus apellidos nace el nombre del auto.

Este coche para competencias hizo dos apariciones una en el libro de “El país de los Soviets” y otra en “Los cigarros del Faraón”. Y es destacar que Hergé también fue propietario de un Amilcar CGSS.

Alfa Romeo P3 (1934)

Vittorio Jano fue el diseñador del Alfa Romeo P3, que también se conoció como Tipo B. Era un fantástico auto diseñado para las competencias y contaba con un motor de ocho cilindros en línea. En los circuitos de carreras de los años 30 este auto fue uno de los más populares. Aparece dibujado en las historietas de Hergé en el libro “Los cigarros del Faraón”.

Jeep Willys (1942)

El ejército norteamericano le encargó la fabricación y producción de este vehículo todo terreno a la empresa Willys-Overland Motors en 1941. Debido al enorme éxito y desempeño de este modelo del auto y la aparición de la Gran Depresión, la empresa no tuvo la capacidad para producir la demanda solicitada. Por lo que se vió obligada a extender su licencia a la empresa Ford Motor. Los primeros Jeep Willys hacen su aparición en “Tintín en el país del oro negro”.

Citroën 2 CV

El Citroën 2 CV, es usado por Tintín en sus aventuras del libro “Costa Dorada”. El nombre del coche surge por la potencia que tenía el motor en el primer modelo que se fabricó.

Las entrañas de la fábrica produjeron más de cinco millones de estas unidades pues se mantuvo en producción desde 1948 hasta 1990. Más de un millón fueron del modelo conocido como variante furgoneta y los otros cuatro millones corresponden al modelo de turismo.

Renault Dauphine

Este modelo se llegó a conocer como el “coche de las viudas”. Un automóvil con un precio bajo que hizo su presentación en el año 1956 en el Salón de Ginebra.

La fábrica Renault lo mantuvo en su línea de producción durante 12 años, es decir desde 1956 hasta 1968. Era un pequeño sedán de cuatro puertas, de cambio manual, con cuatro velocidades, un motor de 26 CV que le permitía alcanzar los 117 km/h.



Tintín y sus coches reales

Unir el mundo real y los cómics era una consecuencia inevitable de alguien con estas dos pasiones. Por lo que durante la celebración del “Espíritu del Jarama”, evento que reúne a fanáticos de los vehículos clásicos de todo el mundo, en el circuito madrileño, hace unos años atrás se presentó la oportunidad de disfrutar de esta colección.

El poseedor de la muestra fue Lucien-André Beckers, quien la presentó en el Salón de Bruselas de 2007 al celebrar el centenario del nacimiento de Georges Remi “Hergé”.